Soneto: Rigores

Rigores

Sabe el placer comprado, a la amargura,
y la pasión no sabe a casi nada,
no oye la voz el sordo a la llamada,
y la ilusión se halla en zona oscura.

Quien no verá en todo ello a la tortura,
y no podrá salir si no halla entrada,
todo es en fin maldita encrucijada,
entre razón y la misma locura.

Va sin temor aquel que nunca jura,
para él cualquier palabra siempre es muda,
y es porqué poco o nada está a su altura.

Mas sufre más aquel que pide ayuda,
que quien rendido cae a la premura,
deja pasar placeres que son duda.

25/5/22 j.ll.folch

Licencia Creative Commons

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.